martes, 3 de noviembre de 2009

Versos encabalgados escritos antes de aprender a encabalgar.

El cielo y tus palabras; tus palabras y el alma que atraviesan.

Mis ojos sueñan la sonrisa que el miedo les niega y vos, vos tan lejos, me liberás de todo pensamiento que exceda los tuyos...
Hablarte y que me hables fue suficiente para mi. Te había estado esperando, seguramente.
Pero es ahora la experta en vida la que se deja guiar por los fantasmas del cliché. Y no pertenecés. No, porque sos diferente, como yo, como todos; pero distinto.
¿Cuántos seres alcanzan el misterio de las tormentas? ¿Cuántos conocen el sabor de la poesía inmácula?
Cada gota de lluvia que limpia hoy mi mirada me trae tu perfume y me incita a encender una hoguera con mis temores.
Porque escribir no alcanza y porque te quiero mío y no de mi mente. Y porque es tiempo de que tu escencia perturbe la mía.

1 comentario:

  1. :o sin palabras, no alcanzan para describir lo mucho que me llego, lo interezante y culto que es este texto, me motiva demaciado...

    sera lunes mañana realmente? jaja :) ojala!

    bueno, te dejo porque por lastima estoy en el trabajo! jaja

    cuidate besos

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Dicen por ahí que

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se llama Barrbi Cáseres.